Es un 10 de Septiembre de 1982. Empieza a desaparecer el calor del Verano para dar paso al frió Otoño. Son las 15:10 del mediodía, hora de comer. Mi padre y mi madre (Eduardo y Blanca) tuvieron que salir hace un rato de casa, coger un taxi y salir volando hacia el Hospital de la Paz. Razón? Mi nacimiento.
Trato de imaginar, como debe de sentirse una persona que esta a punto de ser padre o madre... La cantidad de pensamientos enfrentados que deben de tener. Por un lado, es uno de los días más importantes y felices en la vida de una persona. Pero estoy seguro de que también tiene que ser uno de los momentos más difíciles; el temor a tanta responsabilidad de golpe o la inseguridad que debe de traer consigo el pensar que no se estará a la altura. Y digo con la voz en alto, que estoy orgulloso de mis padres. Supieron estar a la altura de las circunstancias... GRACIAS!!!
Pero gracias en especial a mi Abuela (Pepa), la persona más importante de mi vida. A la que le debo todo lo que soy y seré, la que me cuidó, mimó y enseñó con la sabiduría que dan los años. No conoceré jamás a persona mas altruista, bondadosa, cariñosa y entrañable... Ni tampoco habrá ningún nieto que haya recibido tanto de su abuela como yo recibí de ella.
- "Abue... Estés donde estés, siempre te llevaré conmigo. Sin tí me siento vacio, pero sin tu recuerdo no seria nada"